Europa

De nuevo el pasado 2015 las pérdidas por catástrofes naturales se mantuvieron por debajo de la media a un largo plazo, ya que en total ascendieron a 100.000 millones de dólares, nivel muy bajo en comparación con el promedio de 180.000 millones de dólares durante los diez años anteriores. En este contexto la catástrofe natural más devastadora del pasado año fue el terremoto de Nepal en abril

que se saldó con la vida de unas 9.000 personas y unas pérdidas totales de 4.800 millones de dólares.

Aterrizando en este 2016 se observan potenciales pérdidas consecuencia de las severas tormentas en Europa que en las últimas semanas están aumentando en distintas partes del continente. Por ello en términos del sector re /asegurador en la actualidad estas tormentas constituyen un riesgo al alza que hay que atender con vigilancia.

No en vano están provocando una serie de pérdidas cuantificadas en más de 1.000 millones de euros como resultado múltiple del granizo, fuertes ráfagas y riadas.

“Los materiales de construcción caros y fachadas de edificios complejos son un factor importante que contribuye a las crecientes pérdidas. Estudios recientes también han demostrado que la intensidad de tormentas y granizadas ha aumentado en muchas regiones”, explica Peter Hoppe, Jefe de Munich Re en su departamento Geo de investigación de riesgos.

“El aumento de contenido de humedad en la atmósfera inferior es un factor clave de tormentas fuertes - una consecuencia física del calentamiento de los océanos en el mundo. Cuando estos valores siguen aumentando la prevención es cada vez más importante para mantener los niveles de pérdida bajo mínimos”.

Lo cierto es que como explican, en la industria de seguros no se enfoca únicamente en la reparación de los daños ya producidos sino es totalmente compatible con la prevención y esfuerzos por mejorar la fuerza y resistencia de los edificios. En este sentido la Asociación Cantonal suiza de seguro contra incendios dirige el "Registro de seguridad Primaria de Tormentas de granizo", que mide la resistencia a la lluvia de diversos materiales utilizados en los exteriores y los techos de los edificios.

En favor de esta previsión la reaseguradora Munich Re, con una amplia experiencia basada en soluciones, ha creado un nuevo método para el análisis de datos históricos de pérdidas. De esta manera creen ser más precisos sobre el efecto de las pérdidas y mejorar las medidas de prevención sobre cambios sobrevenidos de los ciclos climáticos o el propio cambio climático.

A diferencia de las técnicas basadas únicamente en cifras ajustadas a la inflación, este nuevo método no revela una tendencia general al alza en pérdidas globales desde 1980.

Buscar

twitter
Suscríbete para recibir nuestro boletin semanal
Acepto la Política de privacidad

Te recomiendo leer

siaservices